ÍNDICE

1.-Historia de las constelaciones
2.-Constelaciones Circumpolares
3.-Constelaciones de Otoño
4.-Constelaciones de Invierno
5.-Constelaciones de Primavera
6.-Constelaciones de Verano


CONSTELACIONES CIRCUMPOLARES

(Por Agustín y Enrique Camacho Sánchez)


"Nunca estás perdido si tienes una buena historia." (The legend of 1900 de Giuseppe Tornatore.)





    Un piano tiene 88 teclas y de esas teclas surgen infinitas melodías, y 88 son las constelaciones... De esas constelaciones se pueden hacer nacer y vivir un sinfín de bellas, extrañas historias....

    Más que "la imaginación al poder" del 68 (¡del pasado siglo!) siempre hemos dicho que nos resulta más interesante el poder de la imaginación; que ha creado brujas, hadas y ogros, ángeles y gnomos, dioses y demonios.... Por ellos, de niños y de niños más viejos, se ha hecho de todo. Si alguien tiene duda del poder de la imaginación, que repase la historia y mire algunos de los motivos que provocaron los hechos, a veces buenos, a veces no tanto...

    Pues con algunas de esas teclas, ahora vamos a interpretar un canon, una melodía que se repite persistentemente todas las noches en nuestros cielos: hablaremos de las constelaciones que se pueden observar en nuestras tierras -en nuestras latitudes- todas las noches, sea cual sea la época del año (Fig.1).

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(Fig.1) Esquema mitológico de las principales constelaciones circumpolares

    Se denominan constelaciones circumpolares porque parecen desplazarse alrededor de la estrella Polar, dando una vuelta completa en un día (podemos observar media vuelta aproximadamente, por lo tanto, en una noche).

    La estrella Polar o Polaris (del griego “polos”, eje) es una estrella muy importante porque su situación y localización en el cielo, prácticamente, permanece constante (Fig. 2). Este hecho permite orientarnos hacia el Norte, si nos encontramos en cualquier punto por encima del Ecuador: cuando estás cara a la estrella Polar, estás mirando al Norte, a tu derecha tienes el Este, a la izquierda el Oeste, y a la espalda está situado el Sur.

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(Fig.2) La Osa Menor en “Uranometría” de Johann Bayer (1603)

    La Polar es fácil de localizar si se traza una línea imaginaria desde los "indicadores" del Carro de la Osa Mayor (Ursa Major), que son las estrellas Dubhe y Merak -en el esquema astronómico siguiente (Fig.3): estrellas "1" y "2" respectivamente- Llevando sobre esa línea, cinco veces el espacio entre Dubhe y Merak encontraremos una estrella no muy brillante, la Polar.

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(Fig.3) Esquema astronómico de las constelaciones circumpolares

    Esta estrella que nos señala el polo se encuentra en la constelación de la Osa Menor (Ursa Minor). Los navegantes fenicios la utilizaban para orientarse en sus desplazamientos por el Mediterráneo, mientras que los griegos usaban la Osa Mayor (Fig.4) (que no es tan exacta para orientarse en estos menesteres) lo que explica los "despistes" navales que sufrieron algunos de ellos, gracias a los cuales había argumento para escribir epopeyas: véase la Odisea.

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(Fig.4) La Osa Mayor (del “Atlas Céleste de Flamstéed” publicado en París, 1776)

    Para los árabes, la Osa Mayor era una caravana en el horizonte. La estrella del centro de la vara del carro es Mizar, solamente la gente que tiene muy buena vista puede ver junto a ella a la pequeña Alcor. Se cuenta que ya los árabes antiguos usaron este "Caballo y Jinete", como ellos llamaban a la pareja, como test de agudeza visual. Algunas personas mayores nos han contando que conocen a estas dos estrellas como los "ojos de Santa Lucía", con similar sentido al que le daban los árabes.**

    Además de la parte más conocida de la Osa Mayor (denominada entre nosotros como “El Carro” de la Osa Mayor, o “El Gran Cucharón” –The Big Dipper- para los angloparlantes) y de la Osa Menor hay otros grupos de estrellas que pueden verse también todo el año en las cercanías del Polo Norte Celeste; pasemos a saber un poquito de ellas. (Fig. 5).

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(Fig.5) Andrómeda y Perseo (del “Atlas Céleste de Flamstéed”, 1776)

    Entre las constelaciones circumpolares que debemos conocer están Perseo (Perseus), Casiopea (Cassiopeia) y Cefeo (Cepheus) (Fig.6). Personajes de una interesante historia de la antigua mitología griega que os relatamos en la parte dedicada al otoño, porque hasta esa estación no aparece en el cielo el personaje femenino central, Andrómeda.

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(Fig.6) Algunas de las constelaciones circumpolares mencionadas, según Stern.

    Otra de las constelaciones que podemos ver aquí todo el año es el Dragón (Draco) (Fig.7), animal mitológico que guardaba las manzanas de oro en el jardín de las Hespérides, al que sólo Hércules (representado en una de las constelaciones del verano) pudo domeñar. Este jardín con la planta de dorado y apreciado fruto para muchos, no sería otra cosa que un naranjo; y las islas, las Canarias, donde árbol y dragón pueden fundirse en una sola cosa: el draco. Un dato curioso es que Thuban (a Draconis) era la "estrella polar" en el 2700 a.C., en la época de la edificación de las pirámides de Keos, Kefren o Mikerinos por lo que se la tomaba como estrella de referencia para la construcción y su ritos. Debido al movimiento del eje de la tierra denominado precesión, ha variado esta orientación, situado ahora cerca de la mencionada estrella final de la cola de la Osa Menor.

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(Fig.7) La constelación de Draco en el libro de Hyginius.

    Hay otros grupos de estrellas menos brillantes ("de segunda división") que no hemos indicado en el esquema mitológico y sí en el astronómico (Fig.8):

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(Fig.8) Lacerta en “Selenographia” de Johann Hevelius (1647)

    La Jirafa (Camelopardalis), el Lagarto (Lacerta) y el Lince (Lynx), todas ellas, como en la Tierra por culpa de la contaminación que realiza el hombre, van siendo cada día más difíciles ver. Para ser sinceros, estas dos últimas -junto con Perseo- se ocultan parcialmente durante algunas horas o meses; quizás gracias a eso sobrevivan...y esperamos que todos nuestros lectores, consciente de la importancia del respeto por la Vida, contribuyan para que sea una realidad su recuperación.

    Estamos haciendo un rápido recorrido a través de esta sección por nuestro firmamento, contando algunas de sus particularidades que podemos observar, para conocerlo mejor durante las distintas épocas del año. Nos encontraremos en otros capítulos con nuevas... historias. Esperamos que sean para vosotros buenas historias; si no, estaríamos perdidos.

    Hasta entonces, nos despedimos:

    ¡Que la fuerza (de la imaginación) te acompañe!

    ** Nota

    Si alguno o alguna hacéis el test de los ojos de Santa Lucía, para descubrir las dos estrellas, y no os "sale": tranquilos, en muchas poblaciones, como ya indica las estaciones meteorológicas situadas en ellas, la calidad del aire por partículas suspendidas es -más veces de las que se debiera- mala, lo que hace que parte de la luz artificial rebote sobre ellas y quede un resplandor residual que dificulta la visión de las estrellas; además la contaminación lumínica de las ciudades industriales, por otros motivos además del citado, es elevada. Es hora de que a quienes le corresponda realicen las gestiones oportunas para solucionarlo. Las personas tenemos derecho a respirar un aire limpio y a poder disfrutar del paisaje celeste. Si no es así, la “Nota” será un cero.


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